domingo, 22 de junio de 2008

No me cuentes cuentos

Anita ha recibido su primera carta de amor. Dice que aman su languidez, su piel blanca y sus ojos tristes. Que sueñan con arrancarle una sonrisa. Que adoran su voz tímida e infantil, su forma de sonrojarse cada vez que alguien le habla, verla comerse las uñas y agachar la mirada. Dice que no saben qué camino han de tomar para llegar a ella. Que es inalcanzable. Una fantasía hecha realidad.
-El amor debe ser una cosa muy tonta -piensa Anita-, tan tonta como en las películas.